
El Dr. Gurmendi no niega la realidad. No es un escéptico. Tampoco niega el conocimiento. Sin embargo, su tratamiento sugerentemente instrumentalista de las categorías confunde objetividad con completitud o perfección, lo que erosionaría todas las ramas de la ciencia y haría del conocimiento humano un milagro. Ese es el milagro en el que el Dr. Gurmendi me pide creer.

Sacrificar la calidad en el altar de la cantidad es una receta para el desastre cuando de investigar se trata.

Varios pensadores pesimistas argumentan que tener hijos es una carga fácilmente evitable para el planeta. Pero esta cadena de razonamiento no es completa.