
La noción de dignidad humana es considerada como la fuente de la cual se derivan nuestros derechos fundamentales. Sin embargo, los sistemas usados para diagramar estas derivaciones son muy heterogéneos y siempre presentan una determinada visión del hombre, del derecho, de la sociedad y del mundo. Ello es patente en que ningún agente político relevante renuncia al manto justificador de la dignidad humana, independientemente de la tienda política. Conjuntamente, la idea de derechos fundamentales—los más íntimos a la dignidad humana—presentan una carga emotiva muy fuerte. Cualquier persona que se atreva a cuestionar los fundamentos de ciertos supuestos derechos es inmediatamente…

Quien desee cambiar el Perú, debe pensar en la peruanidad. El Perú es una comunidad política étnicamente heterogénea, donde la identificación con la peruanidad radica en la voluntad de ser parte de ella. Esta voluntad no es accidental ni antojadiza, sino vocacional—arraigada en la comunidad de sus ideales y de su historia, en las cumbres y en los abismos de su memoria. Esa vocación no puede sino llamarse espiritual, en palabras del ilustrado Víctor Andrés Belaúnde, el mayor exponente intelectual sobre el tema. Si se piensa la peruanidad, su origen fundamental está en el mestizaje andino-hispano, el cual es incompleto…

El ser humano es un animal político, dotado de las capacidades para y el deseo de una convivencia conjunta. Las instituciones que concreten este aspecto natural del hombre, por lo tanto, deben orientarse teleológicamente a un bien, a lo que denominamos bien común. El concepto de bien común ha sido drásticamente distorsionado en los últimos siglos. Desde una perspectiva relativista y mecanicista, para la cual cualquier bien es un artificio de la voluntad, el bien común solo puede aspirar a ser entendido como el agregado de las preferencias individuales. Así, el Estado se torna en comisionado plenipotenciario para la concreción…