
Para oponerse a la ley de creación del colegio de profesionales de la Ciencia Política (…) basta y sobra con la identificación de lo que es el sentido y propósito del conocimiento político y que este no puede ser dirigido ni encasillado en normas obsoletas e impracticables.

Desde su origen a esta parte, la idea de Constitución ha cambiado. ¿Por qué?