A un mes de las elecciones: entre certezas e incertidumbre
La reciente encuesta realizada por Datum arrojó un resultado que sorprende a muchos: Keiko Fujimori aparece en el primer lugar de intención de voto para las Elecciones Generales de 2026. Esto, en un contexto de crisis política constante, un volátil escenario con 36 candidatos presidenciales y a un mes del proceso electoral, no hace sino ahondar la incertidumbre sobre el futuro del país.
En concreto, Keiko Fujimori registra un 10.7%. En segundo lugar aparece Rafael López Aliaga, con 10%. En disputa por el tercer lugar —según el margen de error de la propia encuesta— aparecen Alfonso López Chau, César Acuña, Carlos Álvarez y Wolfgang Grozo, con porcentajes que van del 5.5% al 4.2% respectivamente.
Entre los factores que explican tal resultado figuran los siguientes: consecuencias políticas tras la censura del presidente Jerí, declaraciones y posturas de los candidatos, la desinformación y el surgimiento del candidato outsider Wolfgang Grozo.
Ahora bien, es conveniente contrastar este resultado con el de la encuesta realizada por CPI. En esta encuesta, Rafael López Aliaga encabeza la intención de voto con 12.7%, seguido por Keiko Fujimori con 8%. De forma similar a la encuesta anterior, Alfonso López Chau, Carlos Álvarez y Wolfgang Grozo mantienen posiciones que oscilan entre el 5.6% y el 4.8%.
Teniendo estas cifras, a primera vista resulta llamativa la posición de Keiko Fujimori al poder superar su tan afamado «voto duro» fujimorista que tras cada elección ha ido menguando y situándose en la actualidad en una cifra cercana al 8% del electorado peruano. Igualmente, hay que ser precavidos al analizar su situación, debido a la variabilidad de su intención de voto.
También se puede comentar que López Aliaga ha logrado consolidar una base de votantes superior al 10% y que esta pueda variar según su desempeño en el debate del 23 de marzo. Todo hace pensar que el candidato de Renovación Popular pasará a segunda vuelta, salvo algún giro drástico de la opinión pública en las próximas semanas, periodo en el que suelen suceder cambios. Por su parte, uno de los obstáculos a superar es el leve retroceso que sufrió en su popularidad por las opiniones de medios, políticos y comunicadores que buscaron presentarlo de forma tendenciosa como el principal culpable de la censura del presidente José Jerí y la ascensión del actual presidente de izquierda, José María Balcázar.
Sin embargo, lo relevante en estas encuestas es la tendencia de crecimiento de la intención de voto de Wolfgang Grozo. En cuanto a él, los resultados lo confirman como el outsider destinado a surgir frente al aproximado del 50% de peruanos que, a inicios de la contienda electoral no sabían por quién votar o querían votar nulo o viciado. Según las cifras de Datum, hemos pasado de un 51% de votantes indecisos en diciembre de 2025 (36% de blanco/viciado/ninguno y 15% de no sabe) a un 39% a inicios de marzo del presente año (23% de blanco/viciado/ninguno y 16% de no sabe). El margen se ha reducido en beneficio de candidaturas menores como la de Grozo, reflejando así el descontento de la población frente a los partidos que integran el actual Congreso.
En estos meses, estrategias más audaces como la de César Acuña han comenzado a rendir frutos, logrando ubicarse entre los 5 primeros de las encuestas y propiciando así una futura participación de diputados y senadores de Alianza por el Progreso en el próximo Congreso. Cuesta creer cómo el tener participación en streamings y hacer mofa de sí mismo pudo lograr estos resultados, pero ya nada sorprende en un país como el nuestro, donde un convulso escenario político nos está convirtiendo en un campo de estudio para los politólogos y analistas de comunicación política a nivel internacional.
En definitiva, el mes que resta estará marcado por una lucha encarnizada y estratégica, en la que Keiko buscará sostener su posición frente al crecimiento del outsider Grozo. Todo indica que veremos fuertes campañas de difamación, ataques bajos y difusión de información comprometedora que, probablemente, terminarán por derrumbar a algunos candidatos en la recta final de la disputa.
