El Papa más allá de la Iglesia
Tras la muerte del Papa Francisco, la Iglesia se prepara para recibir a su nuevo líder en búsqueda de consolidar los logros sociales e institucionales del Papa argentino, inicial el debate sobre la continuidad de su línea o un retorno al conservadurismo. Mientras este suceso se da en el cónclave, repasemos algunas diferencias entre la Santa Sede y el Vaticano, términos usados erróneamente como sinónimos, y la labor de la Iglesia en el mundo como la visita del Papa al Perú al igual que otros líderes en los últimos años.
Primero debemos entender que antes de ser un país, la Iglesia siempre fue un grupo religioso. Perseguidos por el Imperio Romano, los primeros cristianos se reunieron en comunidades dispersas llamadas «ekklesias» en griego cuya traducción sería «iglesia», palabra usada en Antioquía por primera vez según el libro bíblico de los Hechos (11:26). Los cristianos aumentaron con la caída de Roma y las labores misioneras hasta que en 1054 se dio el «Cisma de Oriente» donde las iglesias de oriente se separaron de la Iglesia de Roma. En adelante al nuevo grupo se le conoció como «Iglesia Católica Ortodoxa» (a diferencia de la Católica Romana) porque argumentan seguir las enseñanzas originales de Cristo.
Fueron llamados «católicos» por la Carta de Ignacio de Antioquía al pueblo de Esmirna donde los «katholikos» eran los reunidos en la «iglesia universal. La Iglesia Católica logró instalarse en Roma debido al aumento de sus fieles y porque la ciudad simbolizaba la victoria sobre sus principales verdugos y el entonces imperio más poderoso del mundo. La palabra «Papa» proviene del griego πάπας (pápas) que significa «padre» u «obispo», títulos conferidos a los sabios religiosos seguidores de Cristo, y en ese sentido, el Papa es el seguidor directo de Pedro que recibió de Cristo el encargo de liderar Su Iglesia (Mateo 16:17-19). Así se formó la Santa Sede, con el Papa a la cabeza de la Iglesia, también llamado Vicario de Cristo, Santo Padre y Obispo de (la Iglesia de) Roma. Resumiendo, la Santa Sede precede al Vaticano ya que incluso existe desde siglos antes.
En segundo lugar, tenemos al Vaticano, que si bien existe físicamente desde 1626, como ciudadela y como estado soberano nace el 11 de febrero de 1929 con los Pactos de Letrán. Estos acuerdos ponen fin a la llamada «Cuestión Romana», una disputa política entre las nacionalistas italianos y la Iglesia de Roma desde 1870. Desde entonces se convirtió en sujeto de derecho internacional aunque la representación es asumida a nombre de la Santa Sede, esto implica que el Vaticano quede limitado específicamente a ser el recinto administrativo, así como la residencia del Papa, religiosos, diplomáticos y demás trabajadores.
Curiosidades:
Sistema de gobierno: El Vaticano como estado sería una monarquía absoluta, teocrática y a su vez electiva; está protegida por la Gendarmería Vaticana en temas de seguridad interna, mientras que la Guardia Suiza es la protección personal y ceremonial del Papa y tienen entrenamiento militar. También cuenta con un complejo sistema legislativo y una comisión de gobierno que responde al Papa.
Nacionalidad vaticana: Solo se brinda a los religiosos, diplomáticos y quienes ejercen representación de la Santa Sede, es temporal y por lo tanto se pierde al culminar la labor. No existe nacionalidad vaticana por nacimiento o naturalización.
Economía: El Vaticano se mantiene con los ingresos por los museos y venta de algunos productos a turistas, pero también gracias a donaciones y aportes del extranjero tanto de la Iglesia como de terceros. Es el único país con 0% de desempleo y euro de moneda.
Transporte: Cuenta con calles al interior donde transitan muy pocos autos, pero también cuenta con un helipuerto y una línea de tren que se conecta con la red de trenes italiana.
Cargo del Papa: En teoría se trata de un monarca ya que su cargo es de por vida a menos que renuncie, lidera una teocracia porque en su Estado solo el catolicismo impera. En la práctica, el Papa no tiene un reino ni súbditos, no posee tierras ni recibe tributos, no ordena títulos de nobleza ni señores, y tampoco tiene una casa real, no puede heredar su cargo ya que los Papas al ser sacerdotes no tienen hijos. El Papa es tanto el líder de la Iglesia Católica y a su vez es el jefe de Estado y de gobierno del Vaticano.
Política exterior: La Santa Sede no tiene embajadas, tiene nunciaturas apostólicas cuyo líder equivalente, el nuncio, es el representante del Papa en ese país y a su vez observador de la iglesia local. La Santa Sede es miembro de diversas organizaciones internacionales pero como «observador», entre ellos, la ONU. El Papa Francisco fue el primer Papa en asistir como invitado a la Cumbre del G7, el foro económico de los países más poderosos del mundo. El Papa Francisco ha visitado 66 países en todos los continentes incluyendo al Perú en 2018. Todo un Papa viajero.
Búsqueda de la paz: Al igual que sus antecesores, especialmente desde el siglo pasado, el Papa Francisco veló por el fin de la guerra en Israel y Palestina, condenó los abusos contra los migrantes víctimas de represión en sus países, buscó el diálogo entre Rusia y Ucrania, y dio «la otra mejilla» cuando recibió ofensas de otras autoridades.
Actos de humildad: Desde que el Papa Francisco fue electo, rechazo diversas prendas, calzado y objetos ceremoniales que consideraba lujos o innecesarios. Cambió los muebles de las oficinas donde se sentaba, siguió viajando en clase turista y mantuvo una relación estrecha con los pobres, los presos arrepentidos y los grupos marginados como comunidad LGBT, parejas divorciadas, y otras religiones. Se negó a juzgar a los homosexuales que desean abrazar la religión y se le conoció por sus reflexiones medioambientales.
En conclusión, la Santa Sede es la institución política y religiosa de la Iglesia Católica Romana que tiene representación internacional además de hacer referencia a la sede principal del catolicismo con el Papa a la cabeza con sede en Roma. El Vaticano hace referencia a la institución administrativa de la Iglesia cuya área física donde se desde dirige la Santa Sede es la Ciudad del Vaticano, el estado soberano más pequeño del mundo y a la vez un enclave (país dentro de otro país) ubicado en la capital de Italia.
La Iglesia dirigida por el Papa Francisco ha dado un giro impresionante respecto a la comunicación con otras religiones y grupos sociales históricamente enemistados, apartados o rechazados por la Iglesia. Ha seguido una línea pacífica y peregrina que nos recuerda a San Juan Pablo II, el Papa viajero, y ha logrado el respeto de muchos líderes y millones de ciudadanos que hoy en día creen en una Iglesia más respetuosa y abierta a todos.
Por todas las buenas enseñanzas que nos dejó y por la cercanía que tuvo con la población no católica que lo respeta mucho, descansa en paz Jorge Mario Bergoglio (1936 – 2025), Papa Francisco, el primer Papa sudamericano, el Papa sonriente.
