En abril de 2025, un arancel del 10% impuesto por Estados Unidos a las exportaciones peruanas ha encendido las alarmas. Para un agricultor de espárragos en Ica, esto no solo significa menos ingresos, sino la posibilidad de no poder pagar la educación de sus hijos o mantener los gastos de la canasta familiar.

Perú, que desde los años 90 ha apostado por la apertura económica mediante tratados de libre comercio (TLC), enfrenta ahora un desafío crucial: su dependencia del comercio global lo hace vulnerable a decisiones externas. Este análisis explora los riesgos que enfrenta la economía peruana —desde una posible recesión en EE.UU. hasta la desaceleración en China— y propone estrategias para construir un modelo más resiliente.

Dependencia comercial y vulnerabilidad macroeconómica

Estados Unidos: Riesgo de una recesión y aranceles

Estados Unidos es el principal destino de las agroexportaciones peruanas, como espárragos, paltas, arándanos y quinua, representando el 30% de estas exportaciones en 2024, según ComexPerú. Desde la firma del TLC en 2009, las exportaciones agrícolas a EE.UU. han crecido un 300%, alcanzando US$ 3,500 millones el año pasado. Sin embargo, el arancel del 10% impuesto por EE.UU. a partir del 5 de abril de 2025 encarecerá estos productos, reduciendo su competitividad frente a otros exportadores como México o Chile. Esto podría traducirse en una caída en las exportaciones agrícolas peruanas a EE.UU., afectando a más de 500,000 empleos directos en el sector.

Impacto en las exportaciones

La agroexportación peruana ha experimentado un crecimiento considerable desde la firma del TLC con EE.UU. No obstante, esta dependencia comercial implica un riesgo significativo: una desaceleración en la economía estadounidense reduciría la demanda de estos productos, afectando directamente a los exportadores peruanos. La menor demanda externa generaría un efecto cascada en la cadena productiva agrícola, afectando el empleo y la inversión en el sector.

Por otro lado, el sector minero, que representa aproximadamente el 60% de las exportaciones peruanas, es altamente sensible a la demanda estadounidense. La caída del consumo en EE.UU. podría traducirse en una menor demanda de metales industriales, particularmente del cobre, del cual Perú es el segundo mayor productor mundial.

Impacto en el crecimiento económico

La fuerte correlación entre la actividad económica de EE.UU. y las exportaciones peruanas ha sido ampliamente documentada. Una recesión en EE.UU. puede impactar la economía peruana de diversas formas:

  • Caída en las exportaciones, reduciendo los ingresos de los sectores clave.
  • Disminución del superávit comercial, debilitando la balanza de pagos.
  • Mayor volatilidad cambiaria, debido a la menor entrada de divisas.

A partir del 5 de abril de 2025, la imposición de un arancel del 10% sobre las exportaciones peruanas hacia EE.UU. representará un nuevo desafío para la economía del país. Este arancel encarecerá los productos peruanos en uno de sus principales mercados de destino, reduciendo su competitividad frente a otros exportadores. Sectores clave como el agroexportador y el textil serán los más afectados, enfrentando menores márgenes de ganancia y posibles caídas en la demanda. 

Impacto en el Mercado Financiero y la Dolarización

Durante crisis globales como la de 2008 y la de 2020, la BVL registró caídas incluso más pronunciadas que las de Wall Street, debido a la menor liquidez del mercado peruano y la salida de capitales extranjeros. Si EE.UU. entra en recesión en 2025, se espera un menor volumen de negociación y una caída en las acciones de empresas vinculadas a sectores cíclicos como minería y construcción.

Además, la dolarización del sistema financiero peruano (20% de los créditos están en dólares, según el BCRP) aumenta el riesgo. Si el dólar se fortalece, las empresas con deudas en dólares enfrentarán mayores costos, reduciendo sus márgenes y afectando sus acciones en la BVL. Aunque la dolarización ha disminuido en la última década, las empresas sin cobertura cambiaria siguen siendo vulnerables.

Exposición Económica del Perú a China y Europa

China: Dependencia minera y desaceleración económica

China es el mayor socio comercial de Perú y el principal comprador de su producción minera. Empresas chinas como MMG Limited (operadora de Las Bambas) y Shougang (sector del hierro) han consolidado su presencia en la minería peruana, proporcionando inversión pero también aumentando la dependencia de la demanda china.

La actual desaceleración económica de China representa una amenaza significativa, ya que una menor demanda de metales industriales afectaría los ingresos por exportaciones, presionando el tipo de cambio y debilitando la estabilidad macroeconómica del país.

Impacto de la guerra comercial entre EE.UU. y China en Perú

La intensificación de la guerra comercial entre EE.UU. y China genera un nuevo panorama económico global que afecta a Perú, con aranceles y restricciones comerciales que debilitan el comercio global y reducen la demanda de materias primas. China, principal consumidor de metales industriales y destino del 70% de las exportaciones peruanas de minerales como el cobre, ha disminuido sus importaciones debido a la incertidumbre económica y su menor crecimiento.

Esta guerra comercial altera las cadenas de suministro, llevando a algunas empresas a reubicar su producción, lo que podría abrir oportunidades para Perú, pero también aumenta la volatilidad en los mercados. Una menor demanda china podría bajar los precios de los metales, impactando la recaudación fiscal y la estabilidad macroeconómica del país. impacto en otros sectores efectos en América Latina más claridad y brevedad

Europa: Crecimiento del gasto militar y oportunidades para Perú

Desde 2022, los países europeos han incrementado su gasto en defensa debido a la guerra en Ucrania. Alemania ha destinado un fondo especial de 100 mil millones de euros para modernizar su ejército, y países como Francia y el Reino Unido han elevado su presupuesto militar por encima del 2% del PIB.

Este fenómeno podría generar una mayor demanda de metales industriales como cobre, zinc y litio, beneficiando indirectamente a Perú. No obstante, la magnitud de este impacto dependerá de la estabilidad económica global. Si EE.UU. y China enfrentan una desaceleración simultánea, la demanda adicional de Europa podría no ser suficiente para compensar las pérdidas en otros mercados clave.

Estrategias para reducir la vulnerabilidad económica

Para fortalecer su resiliencia económica, Perú debe reducir su dependencia de EE.UU. y China y diversificar su estructura productiva. Algunas estrategias clave incluyen:

Diversificación de mercados

En  el año 2015 se aprobó el Plan Estratégico Nacional Exportador (PENX) 2025 que busca consolidar e internacionalizar la empresa peruana, diversificando mercados y productos para reducir riesgos asociados a la dependencia de pocos socios comerciales. 

Perú debe reducir su dependencia de EE.UU. y China expandiendo sus exportaciones a mercados emergentes. India o el Sudeste Asiático, con una población conjunta de más de 2000 millones y una creciente demanda de superalimentos como la quinua, son una oportunidad clave.

Impulso a la industrialización y valor agregado

Fomentar la transformación de materias primas en productos manufacturados con mayor valor agregado reduciría la volatilidad de los ingresos por exportaciones y generaría empleo en sectores estratégicos. En 2023, las exportaciones peruanas de productos tradicionales como minerales representaron el 71.5% del total, mientras que las no tradicionales, principalmente manufacturas, alcanzaron el 28.5%.

En el sector agrícola, productos como café, cacao y frutas se exportan mayormente crudos o poco procesados. Según Gestión, en 2019 el 53% de las exportaciones de cacao ya eran productos con valor agregado, frente al 30% en 2015, mostrando una mejora notable. El INEI indica que la manufactura aporta el 15% del PBI y emplea a 1.7 millones de personas, y aumentar el valor agregado en minería , agricultura y demás industrias podría crear miles de empleos y fortalecer sectores como tecnología, diseño industrial e ingeniería.

Fortalecimiento del mercado interno

Promover el consumo y la inversión en sectores como la tecnología y la manufactura para disminuir la dependencia de la demanda externa.

El apoyo a la innovación tecnológica y la digitalización de las empresas puede mejorar la productividad en todos los sectores y así fortalecer el consumo interno. Iniciativas como el Plan Nacional de Transformación Digital proponen una mayor inversión pública y privada en infraestructura digital, lo cual ayudaría a empresas locales a competir globalmente, reducir costos y aumentar la productividad.


Conclusión

La dependencia de Perú en la exportación de materias primas ha impulsado su crecimiento, pero también lo ha expuesto a la volatilidad global. Nos encontramos entre seguir dependiendo de factores externos o tomar el control de nuestro futuro económico. La diversificación, la industrialización y el fortalecimiento del mercado interno no son solo opciones, sino imperativos para construir un país más resiliente. El momento de actuar es ahora: el desarrollo del Perú está sobre la mesa y nosotros, esta vez, tenemos las cartas.