Fin de temporada para la oposición venezolana
Después de las duramente criticadas elecciones generales en Venezuela del 28 julio, las cuales ya comentamos aquí, y una proclamación anticipada del nuevo periodo presidencial del dictador Nicolás Maduro, hasta la fecha se sabe muy poco sobre la oposición venezolana. ¿Se tratará de temor, conformidad o una estrategia secreta? Mientras el tiempo lo resuelve, lo único de lo que podemos estar seguros es que ahora mismo sus líderes opositores permanecen alejados del alcance del régimen chavista. Veamos algunos posibles escenarios.
Un nuevo capítulo en la historia de Venezuela y su lucha popular por recuperar la democracia llega a su fin y con ello, un cierre de temporada. Como si fuera una serie, los venezolanos ven su lucha como si se tratara de la sinopsis de una serie distópica en donde su líder desarrolla el personaje pero sin clímax. Así como pasó con Capriles, López, Guaidó, luego Machado y finalmente González, los opositores venezolanos solo encuentran dos modos de supervivencia: la clandestinidad o el exilio. Como si fuera un deja vu, Gonzáles Urrutia, presidente electo en las elecciones generales del 2024, se exilió en España después de confirmar que no lo haría ante el rechazo de muchos venezolanos que tildaron de traidor, especialmente después de que el régimen de Maduro confirme un pacto; y otros que argumentan que su salida del país forma parte de una lucha silenciosa que tiene un plan mayor. Después de confirmar a inicios de mes que piensa volver a Venezuela, nos cuestionamos cuales serían las implicancias de que ello suceda. A continuación desarrollaré algunas teorías:
González vuelve y es detenido: Tal vez el escenario más probable considerando que ahora mismo no tiene ningún poder fáctico que lo apoye, los militares que anunciaron su desobediencia al régimen durante las elecciones ya no generan réplica en la sociedad venezolana. Ya que ningún país ha aceptado formar parte de una coalición política y militar más dura con el régimen de Maduro, la única forma en que Gonzáles Urrutia vuelva a su patria como un libertador sería de la mano con los «Blackwater» tan anunciados por personalidades de los medios como Jaime Bayly en su cuenta de Youtube. Sobre Gonzáles ya pesa una orden de captura por presunto fraude electoral que no se hizo efectiva por su asilo en España pero que podría reactivarse al volver al país, además de ello podría también ser inhabilitado del ejercicio público.
González vuelve pero no en 2025: En el caso potencial de que González considere volver, lo haría solo si se siente seguro. Como diplomático de carrera conoce muy bien los mecanismos legales a nivel internacional sobre el asilo y protección de derechos humanos, y sabe que la dictadura chavista no va a respetar su protección en su país. Una pequeña pero ligera alternativa surge en caso de que González y el régimen lleguen a un acuerdo donde Gonzáles se someta y renuncie a toda pretensión política para acogerse a una detención con beneficios humanitarios. Sabe que no puede ejercer como presidente en su país desafiando a la dictadura mientras tenga calidad de asilado, es por eso que si desea cuidar su integridad y la de su familia, se quedará en España esperando un momento prudencial para volver. El problema es, cuándo?
González nunca vuelve: Es un escenario bastante realista considerando que ese fue el destino de otros líderes opositores como Juan Guaidó, quien encabezó una cruzada desde su posición como «presidente encargado» que no funcionó, que ahora vive exiliado en Miami. Otro caso similar es el de Leopoldo López, quien pasó mucho tiempo encarcelado y al recobrar la libertad optó por salir del país. Ya desde hace un tiempo Leopoldo vive en Madrid, ciudad donde se encuentra González actualmente. Él puede optar por quedarse en España por incontables razones y, de ser así, es algo que no debería de sorprendernos ya que no tiene garantías en Venezuela.
González vuelve y es rechazado: Este escenario final sería más una extensión de la primera. Muchos venezolanos se sintieron traicionados con el asilo de su presidente electo ya que con ello se esfumó la posibilidad de un cambio en el régimen de su país, es por ello que muchos pueden expresar su rechazo al retorno de González, pues ya no apoyarían. De ser ese el caso, González caería a completa merced de Maduro quien, aprovechando todo el poder legal y militar para legitimar su dictadura, podría capitalizar la impopularidad de quien fue su rival para encarcelarlo sin problemas.
Podemos concluir entonces que Edmundo González tiene cuentas pendientes no solo con la «justicia» de su país, sino también con la población que lo eligió como presidente. Con el paso del tiempo sabremos si realmente existe un plan restaurador para Venezuela , o si se trató de otro capítulo más de esta novela. De ser así, esta temporada sobre la oposición venezolana queda cerrada hasta las siguientes elecciones presidenciales.
