LA FLAMA SE APAGÓ EN PARÍS:
Últimas reflexiones a propósito de las Olimpiadas
Este año París ha sido sede de los tradicionales y mundialmente conocidos Juegos Olímpicos, los cuales desde sus primeras entregas en las polis griegas del año 776 a.C., han tenido como fin la celebración de la contendere, o contienda; esta última, entendida como el encuentro desafiante de los pares, quienes tras cultivarse en el esfuerzo, la disciplina y el sacrificio, compiten en igualdad de condiciones, por la máxima presea que se le otorga al deporte; o al menos de eso se trató hasta su penúltima edición.
En el presente ensayo abordaremos reflexivamente las implicancias de la admisión de Imane Khalif y Lin Yu-Ting en las categorías de boxeo femenino, lo que a nuestro parecer, constituye una vulneración a los principios de justicia y equidad deportiva, en perjuicio del derecho de todo deportista a competir en igualdad de condiciones. Y en esa línea, nos referiremos sobre lo que consideramos la subyugación de la lógica deportiva, así como su instrumentalización, en beneficio del prevalecimiento de la antítesis progresista.
Partamos por reseñar los casos de Imane Khalif y Lin Yu-Ting. Debido a esta condición, aun cuando sus genitales masculinos no descendieron, sí produjeron los altos niveles de testosterona que dotó a ambos boxeadores de las características óseas, musculares y adiposas propias de un varón. De acuerdo con Carole Hooven, bióloga evolutiva y catedrática de la materia de “Hormonas y Comportamiento” de la Universidad de Harvard, “Social, legal y desde el punto de vista de su identidad, son mujeres. Pero son hombres” (Hooven, 1 de agosto de 2024).
Al respecto, y de acuerdo con una investigación publicada en 2012 en JAMA (Revista de la Asociación de Medicina Americana), en 56 casos de personas nacidas con los cromosomas XY y deficiencia de la enzima 5a-reductasa 2 (5R2D), incluso empleando inhibidores o bloqueadores de testosterona, todos los casos “experimentaron un desarrollo óseo y muscular normal durante la pubertad” (Bashing, Travison, Storer y otros, 2012). De allí que, aun cuando Imane Khalif apelase en 2021 a una reducción de testosterona a niveles equivalentes de una mujer, no deshizo las ventajas físicas que ya había desarrollado durante su adolescencia.
En 2023, tanto Khalif como Yu-Ting fueron descalificados del Campeonato Mundial de Boxeo, organizado por la Asociación Internacional de Boxeo (IBA). El motivo fue que en ambos casos los deportistas no superaron las pruebas científicas de elegibilidad. Al respecto, en un comunicado oficial la IBA sostuvo que, “ambos atletas no cumplían los criterios de elegibilidad necesarios y se determinó que tenían ventajas competitivas sobre otras competidoras femeninas”, reafirmando así el carácter vinculante de su decisión, como la aceptación de ambos deportistas de la medida tomada por el órgano resolutivo (Infobae, 2024).
Este año, el Comité Olímpico Internacional (COI) aprobó la tercera edición de las “Directrices para una representación igualitaria, justa e inclusiva en el deporte” (Directrices del COI, 2024), un documento enmarcado en los objetivos de igualdad de género e inclusión, promovidos por la Agenda 2030, que busca la transversalización del género en el deporte olímpico. Alineados al cumplimiento de dicho marco, la organización admitió la participación del boxeador argelino Imane Khalif en la categoría femenina de 66 kg y del boxeador taiwanes Lin Yu-Ting en la categoría femenina de 57 kg. Para ello, el COI utilizó como criterio de elegibilidad, “la definición legal de género que figura en el pasaporte, sin imponer ninguna prueba para determinar si alguna mujer podía tener diferencias en su desarrollo sexual” (Amnistía Internacional, 2024).
Naturalmente, y para sorpresa de nadie, ambos boxeadores concluyeron su participación en las Olimpiadas de París consagrados como los campeones en las respectivas categorías femeninas. Tanto Khalif como Yu-Ting se hicieron de la presea dorada, venciendo – en algunos casos, en segundos – a sus contrincantes mujeres. Ello fue celebrado por el Comité Olímpico Internacional, organizaciones de “derechos humanos” y comunicadores que saludaron el inicio de una Nueva Era en el deporte olímpico, en donde tales victorias representaban, “más que una pelea […] un acto político, un cuestionamiento a las instituciones que califican y definen [el deporte]” (Arellano, 12 de agosto de 2024).
Para los promotores de esta Nueva Era del deporte, los criterios de elegibilidad no pueden seguir basados en pruebas científicas concluyentes, sino en la identidad de género que cada deportista profese, o como lo propone el propio COI, en lo que legalmente diga el pasaporte. Así, en los tiempos de la competencia inclusiva, las diferencias cromosómicas, genéticas, hormonales o físicas, ya no deben servir para distinguir categorías deportivas; de hecho, en el futuro inmediato tales pruebas deberán ser consideradas invasivas y lesivas del derecho a la intimidad de cada deportista, debiendo prevalecer estrictamente aquello que cada cual perciba que es.
De más está decir que el advenimiento de dicha Era será posible solo si previamente renunciamos al sentido común, el mismo que dicta que no es justo ni moralmente aceptable que un hombre golpee a una mujer, independientemente de que el hombre se sienta mujer, o la mujer se autoperciba hombre. La consideración o la compasión por el sentir o circunstancias del prójimo, en ningún escenario nos debe tornar indiferentes o aquiescentes ante el abuso, la crueldad o la brutalidad, por mucho respaldo internacional o mediático que tuviera.
Desafortunadamente, a raíz de lo expuesto, París 2024 ya ha sentado un precedente que relativiza el contenido de los principios de equidad y justicia, así como del derecho que tiene todo deportista a competir en igualdad de condiciones. La silente subordinación de dichos principios a las prerrogativas del género y la inclusión, entendidas desde una antropología feminista, marca el final de las olimpiadas deportivas como se concibieron originalmente, y el inicio de una nueva mutación, hoy inspirada en el ávatar del progresismo.
Referencias
Bhasin, S., et al. (2012). Effect of testosterone supplementation with and without a dual 5α-reductase inhibitor on fat-free mass in men with suppressed testosterone production: A randomized controlled trial. JAMA The Journal of the American Medical Association, 307(9). https://doi.org/10.1001/jama.2012.227
El Universal, G. D. A. (2024, agosto 2). ¿Quién es Lin Yu Ting, la otra boxeadora que tiene androgenismo y participa en los Juegos Olímpicos París 2024? El Tiempo. Recuperado de: https://www.eltiempo.com/deportes/ciclo-olimpico/quien-es-lin-yu-ting-la-otra-boxeadora-que-tiene-androgenismo-y-participa-en-los-juegos-olimpicos-paris-2024-3368376
Fava, P. (2024, agosto 2). Hooven, bióloga: “El atleta con desarrollo sexual XY es legalmente mujer pero físicamente un hombre”. El Español. Recuperado de: https://www.elespanol.com/ciencia/salud/20240802/hooven-biologa-atleta-desarrollo-sexual-xy-legalmente-mujer-fisicamente-hombre/875162486_0.html
De las Heras, C. (2024, agosto 8). Imane Khelif y Lin Yu-Ting: ¿una cuestión de género o de odio en París 2024?. Amnesty.org. Recuperado el 19 de agosto de 2024. Recuperado de: https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/blog/historia/articulo/imane-khelif-y-lin-yu-ting-una-cuestion-de-genero-o-de-odio-en-paris-2024/
INFOBAE. (2024, agosto 1). La IBA detalló por qué descalificó a la boxeadora argelina Imane Khelif en medio del debate en París 2024: “Se determinó que tenía ventaja”. infobae. Recuperado de: https://www.infobae.com/deportes/2024/08/01/en-medio-del-debate-en-paris-2024-la-asociacion-internacional-de-boxeo-aseguro-que-descalificaron-a-la-argelina-imane-khelif-despues-de-una-revision-meticulosa/
Arellano, W. (12 de agosto de 2024). Opinión: el mito de la masculinidad reflejado en las Olimpiadas de París 2024. Especial para LA Times en Español. Los Angeles times. Recuperado de: https://www.latimes.com/espanol/deportes/articulo/2024-08-12/opinion-el-mito-de-la-masculinidad-reflejada-en-las-olimpiadas-de-paris-2024
Comité Olímpico Internacional (2024). Directrices para una representación igualitaria, justa e inclusiva en el deporte. Recuperado de: https://stillmed.olympics.com/media/Documents/Beyond-the-Games/Gender-Equality-in-Sport/IOC-Gender-portrayal-guidelines-ES.pdf

Autor
Christian Aranda
Político arequipeño. Socialcristiano
