
Reflexiones por los 532 años de la Toma de Granada
El pasado 2 de enero se conmemoró los 532 años de la Toma de Granada llevada a cabo por Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla, esta fecha marca el final de lo que fue la guerra de Granada y del afamado proceso de la «Reconquista» de los territorios peninsulares que se hallaban bajo dominio musulmán.
Pocos episodios han sido tan relevantes en el devenir histórico como este, dado que puso fin a una etapa de la historia de España y catapultó al entonces Reino de Castilla hacia un proceso de consolidación de identidad y creación de un imperio que llegaría a traspasar las fronteras peninsulares, alcanzando otros continentes y dejando una impronta que persiste hasta nuestros días.
Es necesario realizar una reflexión sobre el impacto que generó a nivel mundial este acontecimiento y sobre todo la forma en que este se relaciona con nosotros, los peruanos.
El primer punto a resaltar es la culminación de la «Reconquista», este proceso histórico de largo aliento que duró casi ocho siglos en los que la consigna general fue la recuperación de los territorios que fueron tomados por los ejércitos musulmanes. Esta culminación produjo un cambio total en la hegemonía de la península ibérica, porque tras la retirada del Reino Nazarí de Granada, la península quedó bajo dominio absoluto de la entonces entendida como «Cristiandad».
Un segundo suceso es la configuración de la identidad Católica en la sociedad peninsular, esto llevado de la mano con la génesis del Imperio Español. Este hecho no resulta menor debido a la unión que se dio entre la Iglesia Católica y el Imperio, volviéndolo un portador de la Cristiandad y haciendo que este adquiera una especie de «destino manifiesto» Católico, que determinaría gran parte de su accionar en los siglos posteriores. Otro punto ligado al anterior es el recordar que en aquellos tiempos el Imperio Español no existía, en su lugar estaban los reinos como el de Castilla, siendo específicamente este quien comenzó la consolidación de una identidad peninsular que, posteriormente llevaría al Imperio.
Una tercera cuestión importante a mencionar es el corto tiempo que transcurre entre la Toma de Granada y los viajes de Cristóbal Colón al «Nuevo Mundo» junto con el descubrimiento de América, estamos hablando de nueve meses y en verdad, resulta complejo el lograr dimensionar cómo un Reino que luchaba por reconquistar territorios que le pertenecieron a los antiguos reyes visigodos del siglo VII y VIII en la península ibérica, termina extendiendo sus dominios hasta el otro extremo del mundo, en un continente distante que le abrirá las puertas a un nuevo horizonte de expansión, progreso y conquistas solo igualable -hasta aquellas fechas- al Imperio Romano, siempre idealizado en el imaginario medieval y en la cultura occidental.
Es así como el analizar las fechas nos permite entender la trascendencia de este acontecimiento histórico y como permitiría al Reino de Castilla la realización de increíbles gestas que lo convertirían en el Imperio Español que irradia su legado hasta el Perú, por el hecho que nosotros también formamos parte del proceso histórico de consolidación identitaria y cultural de este gran imperio.
En conclusión, no podemos entender la España de nuestros días ni todos los países que recibieron su influencia sin comprender el significado de la Toma de Granada en el proceso de fundación de la España imperial que generó un proceso de expansión y globalización de ideas, culturas, pensamientos y que definitivamente moldeó al mundo que hoy conocemos, especialmente a nuestro país, sede de el glorioso Virreinato del Perú y de una herencia cultural e histórica incalculable.
