Cercados y sin esperanza: Mariúpol un año después

La batalla de Mariúpol inició junto a la «Operación Militar Especial» rusa, el 24 de febrero de 2022, y duró hasta el 20 de mayo del mismo año, fue particularmente conocida tanto por la importancia estratégica de la urbe como por la brutalidad de los combates.

Mariúpol, ubicada en el Oblast de Donetsk, era la mayor ciudad portuaria del mar de Azov, además de un importante centro industrial ucraniano, estaba allí la famosa planta de acero “Azovstal”, símbolo del Dombás minero y de la capacidad industrial soviética. Por lo tanto, Mariúpol contaba con relevancia política, militar y simbólica tanto para rusos (sobre todo, los separatistas del Donetsk) como para ucranianos, era el cuartel general del grupo ultranacionalista ucraniano “Azov”.

La batalla dentro de la ciudad empezó a inicios de marzo, y las fuerzas de ataque estaban mayormente compuestas por milicianos del Donetsk junto a fuerzas rusas y chechenas. Resistieron el ataque se encontraba el grueso del Batallón (ahora regimiento) Azov de la Guardia Nacional Ucraniana y soldados de infantería de la marina de Ucrania. La batalla, combatida casa por casa y piso por piso, sería conocida por su ferocidad y brutalidad: el bombardeo de la artillería rusa fue tal, que varios complejos habitacionales fueron destruidos, si bien se ha de destacar que las defensas ucranianas fueron capaces de defenderse desde las terrazas de los edificios; especialmente la infantería antitanque.

Como consecuencia de los enfrentamientos hubo varios sucesos destacables. Uno de ellos fue la explosión del teatro de Mariúpol, donde más de 130 personas perdieron la vida. Tanto ucranianos como rusos apuntaban al otro bando como el culpable de la tragedia. Otro suceso notable fue la la viralización en internet de la imagen de una mujer embarazada escapando del hospital de la ciudad, se volvió un símbolo de la brutalidad de la guerra.

La ciudad fue ocupada a fines de abril, estaban los últimos focos de resistencia en las plantas industriales: tanto en la llamada planta “Ilych” como en “Azovstal” los remanentes de la infantería de Marina (la brigada 36) y Azov pelearon hasta sus límites. La resistencia ucraniana pudo extenderse gracias a que las plantas de acero soviéticas, particularmente “Azovstal”, tenían varios pisos subterráneos que facilitaban las defensas de la zona industrial.

Los rusos, en vez de asaltar directamente las plantas, decidieron cercar los alrededores y bombardear con artillería cualquier intento de salida por parte de los defensores ucranianos. Sin embargo, fueron propiciados asaltos directos a la planta durante la última semana de combate.

Finalmente, el día 20 de mayo del 2022, el resto de fuerzas ucranianas decidió capitular y la batalla de Mariúpol llegó a su fin. La batalla por la «ciudad de María», llamada en tiempos soviéticos Zhdánov, fue una muestra de cómo la artillería sigue siendo la protagonista en la guerra moderna: durante los combates, ambos bandos publicaron videos en donde destruían posiciones enemigas con artillería, pero también con cohetes y drones, denotron un claro objetivo propagandístico.

Tras la captura de la ciudad, Rusia inicio su reconstrucción, si bien todavía existen zonas marcadas por la guerra. Además, se decidió demoler la “Azovstal” (tras cerciorarse que no hubiera ningún remanente ucraniano dentro) y se empezó a reeducar a la población según los currículos rusos. Actualmente, un gran porcentaje de la población que vive en Mariúpol es pro-Rusia, puesto que la gran mayoría de personas que no estaban de acuerdo con su ocupación han huido a otras zonas de Ucrania o fuera del país.

A nivel estratégico, la captura de esta ciudad permitió a Rusia el dominio del mar de Azov, manteniendo su control hasta el día de hoy, además simbolizar la derrota del grupo “Azov” (para muchos, el grupo más rusófobo de Ucrania), el cual ya no tiene bajo su control el mar al cual debe su nombre. Por otra parte, Mariúpol es, hasta ahora, la ciudad ucraniana capturada por Rusia con mayor población, contando con alrededor de 500,000 habitantes. Para los pro-Rusia, Mariúpol fue liberada de las garras del “fascismo” ucraniano mientras que, para los pro-Ucrania, la captura de la ciudad es, sobre todo, una amarga memoria; especialmente para que aquellos que tuvieron que dejar sus hogares.