
Revés y contraataque: la guerra ruso-ucraniana en la actualidad
Severodonetsk y Lisichansk, ciudades gemelas separadas por el río Siviersky Donets, fueron capturadas en julio de 2022, siendo Severodonetsk la capital del Gobierno ucraniano en Lugansk. Desde entonces, la guerra parecía que iba tomar un lento pero constante avance hacia el Donbass y el sur; ahora solo se tenía que llegar a Bajmut, Siversk y Soledar para conquistar las ciudades de Kramatorsk y Sloviansk. Sin embargo, estos avances se detendrían y habría una pausa operacional.
Las cinco ciudades mencionadas son importantes, puesto que las primeras tres son pueblos grandes fortalecidos y con poblaciones que van desde los veinte mil hasta los cien mil habitantes. Por otra parte, Kramatorsk es la capital del Donetsk ucraniano y, con Sloviansk, poseen cada una una población de aproximadamente cien mil habitantes.
En agosto, Ucrania inicia la contraofensiva en Jerson, pero esta no da resultados. Los rusos aún resisten y mueven reservas al frente. Ello haría más vulnerables los otros frentes, especialmente el frente aparentemente menos relevante de Jarkov, donde los rusos tenían capturada la ciudad de Izyum, un importante centro logístico y de vital importancia para facilitar las capturas de las ciudades del Donbass.
En septiembre, Ucrania lanza una gran contraofensiva, en la cual toma por sorpresa a los defensores, en su mayoría Rosgvardiya (Guardia Nacional Rusa) y fuerzas policiales SOBR, las cuales no tenían el material necesario para hacer frente a las fuerzas mecanizadas ucranianas concentradas en el frente.
El resultado de la ofensiva ucraniana es la recuperación de las ciudades de Izyum y Kupyansk, y de casi todo el territorio capturado por los rusos del óblast de Járkov. Tras una resistencia dura en Krasny Lyman por parte de los rusos de más de tres semanas, el frente se mueve al río Oskil, en mira a las ciudades de Svatovoe y Kremmina en los óblast de Lugansk.
En el frente sur, la situación de Jerson se deteriora, ya que el General Suvorikin, en una entrevista a la TV nacional rusa del 18 de octubre, menciona que la situación en el frente es “complicada” y que se tendrán que tomar “decisiones difíciles”. Además, un operativo secreto ucraniano (con posible asesoramiento británico) hace detonar el puente de Crimea, dañando temporalmente una importante ruta logística para las tropas en el frente del sur.
Se esperaba que estos acontecimientos tuvieran respuesta: Rusia empieza a atacar la infraestructura crítica ucraniana como las plantas eléctricas, térmicas y de agua. Además, se anuncia la movilización parcial en el país euroasiático, con trescientos mil rusos convocados al frente; la mayoría de los cuales reservistas o con entrenamiento militar. Esta medida causó pánico en el país y provocó que cientos de miles de jóvenes huyeran a países cercanos como Georgia.
Un mes después, en noviembre, se inicia la retirada de las tropas rusas de la ciudad de Jersón, las cuales se posicionan en el banco oriental del río Dnieper. Tras esto, Ucrania celebra y los medios occidentales afirman que Rusia ahora estaría en desventaja. Es más, ya se hablaba sobre una posible ofensiva ucraniana en dirección a Melitopol y Berdyansk para cortar el “puente terrestre” hacia Crimea.
Aun con estos reveses, Rusia mantiene gran parte del óblast de Jerson, así como el “puente terrestre» a Crimea, y, entre diciembre y enero, el frente se estabiliza. También, en el frente del Donbass recuperan el pueblo de Pavlovka, perdido ante Ucrania en julio.
La ventaja por ahora sería para los rusos, puesto que están comenzando un avance más rápido hacia el Donbass, habiendo capturado Soledar y empezando a rodear Bajmut, tomando los pueblos a los alrededores de la ciudad. Rusia también ha empezado avances sobre otras zonas de Donetsk, como Ugledar, Marinka y Avdeevka, las cuales son pueblos de apenas diez mil habitantes pero que están bien fortalecidos.
En base a situación actual, Occidente ha anunciado el envío de sus tanques avanzados, como los Leopards 1 y 2, Challengers e incluso los famosos M1 Abrams. Mientras tanto, Rusia ha empezado a desarrollar sus propios vehículos no tripulados, tanto de diseño propio como con ayuda de los modelos iraníes, los cuales están en uso desde octubre.
En la actualidad, la situación en el frente es la siguiente: los rusos han logrado repeler ataques ucranianos en el frente norte de Kremmina; también han logrado avanzar en Marinka y en Bajmut, y han capturado el pueblo de Krasnaya Gora, lo cual hace del cerco más angosto. Sin embargo, en Zaporizhia no ha habido un gran avance, y los ucranianos han logrado repeler el avance ruso hacia Ugledar. Aun así, la situación en el frente se encuentra tensa, ya que, aunque se espera que Bajmut caiga pronto, no está claro cómo una victoria rusa influenciaría los otros frentes. Por un lado, Occidente y Ucrania claman que Bajmut no es un punto particularmente estratégico, y que los rusos buscarían una victoria política; pero, al mismo tiempo, Ucrania ha dedicado una gran cantidad de recursos en su defensa ante los esfuerzos del Grupo Wagner, la única fuerza rusa que ha tenido avances constantes hasta el momento. Habiendo llegado al aniversario del inicio de la guerra, los últimos desarrollos parecen determinar el comienzo de una nueva fase del conflicto.
