El Perú esencial
Publicado por José Antonio del Busto Duthurburu en Educación. Vol V. N°10. Setiembre 1996.
En mi larga carrera de profesor de la especialidad he considerado fundamentales los principios que hoy deseo compartir con mis colegas educadores.
Creemos que el Perú es una realidad histórica que presenta tres dimensiones distintas: el Perú como Patria, el Perú como Nación y el Perú como Estado.
El Perú como Patria nació hace 15,000 años o más, cuando los primeros cazadores nómades ingresaron a nuestro territorio con el propósito de permanecer en él, y de hecho permanecieron. Desde entonces hasta hoy existe el Perú como Patria, porque Patria es la tierra de los padres, y la tierra que pisaron esos progenitores nuestros es la que nos legaron a nosotros para que la conservemos y después la hereden nuestros hijos. Patria, pues es la suma de hombres y territorios unidos por la Historia, la Tradición, la Leyenda y aún el Mito. Es el pasado, el presente y el futuro: es el conjunto de tumbas guardadas con gratitud, de hombres que viven con dignidad y de cunas ansiadas con esperanza. El Perú, como Patria, es una de las más antiguas del continente americano. El hombre que hace algo grande por su Patria es un Patricio, el que la ama con autenticidad es un Patriota, pero el que no la tiene o no la ama como debe será siempre un apátrida.
El Perú como Nación surge en el siglo XVI con los primeros mestizos especialmente con el Inca Garcilaso que fue el que cantó este proceso. Garcilaso se sintió español en el Perú, indio en España y, finalmente, un mestizo peruano en el ámbito universal. Por eso, cuando escribe el último libro de sus Comentarios Reales, cincela jubiloso la inmortal dedicatoria:
A los Yndios, Mestizos y Criollos de los Reynos y Provincias del Grande y Riquissimo Ymperio del Perú, el Ynca Garcilaso de la Vega, su hermano, compatriota y
paysano, salud y felicidad.
En estas líneas, acaso por primera vez, aparece a idea de Nación peruana. En efecto, el Inca dedica su obra a todos los nacidos en el territorio del Perú, empezando por los indios (quechuas y no quechuas) siguiendo con los mestizos (mestizos reales, zambos y mulatos) y terminando con los criollos (blancos y negros). Con Garcilaso, se ha dicho, aparece la peruanidad como principio y el nacionalismo como devoción. Y es que el Perú como Nación es
un conjunto de pueblos con un pasado, un presente y un futuro comunes que, por encima de todo vínculo, posee el de la conciencia nacional. Y conciencia nacional es ser peruano, saberse peruano, sentirse peruano, y querer seguir siendo peruano. En esto resulta piedra angular José Gabriel Túpac Amaru, cuando expresa que los nacidos aquí deben vivir todos juntos, física y mentalmente unidos como hermanos. El también aúna a los indios y a los criollos blancos, convoca a los mestizos reales y proclama la libertad de los negros, zambos y mulatos. Posteriormente, la Independencia del Perú triunfa no porque San Martín y Bolívar nos hicieran conocer la libertad, sino sobre todo, porque la deseábamos desde antes y los peruanos
no podíamos lograrla debido a que el poderío español, luego de 1780, se había centralizado y robustecido en estas partes. Díganlo los precursores, los conspiradores y los revolucionarios separatistas, esos que a pesar de todo se alzaron altivos en 1811, 1812, 1813 y 1814. De no haber existido conciencia nacional San Martín y Bolívar habrían fracasado: pero acudieron a ayudarnos y, desde un primer momento, y sin titubeos, estuvimos enrolados en la causa de la libertad ansiada. Nos hicimos libres con la ayuda de los demás, pero en esencia, nos hicimos libres porque queríamos ser libres, y así surgimos escribiendo una Historia, levantando un Escudo, entonando un Himno y enarbolando una Bandera. Se trata de una Nación, no de dos ni de tres, y esa Nación es de probada antigüedad, de digna trayectoria, de costoso desarrollo, de resultado positivo y de gran nitidez histórica. Así surge el Perú integral, producto de la Cultura Occidental, que es su género próximo, y de la Cultura Andina, que es su diferencia específica. Debemos ser universales, sin dejar de ser únicos.
El Perú como Estado, finalmente, es la Nación jurídicamente organizada. Es el Perú libre y soberano que aceptamos los peruanos. Nace el 15 de julio de 1821 con el Acta de la Independencia, se anuncia al mundo el 28 de julio del mismo año, y se consolida el 9 de diciembre de 1824, con la victoria de Ayacucho. Es libre y soberano bajo la forma de República, por eso tiene tres Poderes, acuña moneda propia, defiende sus fronteras y firma tratados internacionales. Y esta determinación de autonomía -razón jurídica más que suficiente- es la que alcanza al Perú un lugar de nueva realidad política en la Geografía, al tiempo que ingresa como pueblo soberano en la Historia Universal. Gracias a todo el proceso el Perú es independiente, uninacional, pluricultural, multilingüe y mestizo.
Y todo esto decimos, que es en lo que creemos, es lo que llamamos visión peruanista del Perú.

Edición
